lunes, 6 de septiembre de 2010

Capítulo XVI. Los Maquis


Aunque había dejado de asistir al colegio no se me había olvidado lo poco que aprendí en el reformatorio y leía toda la propaganda de la dictadura de Franco en las calles de Valencia. El letrero que más abundaba decía Franco sí, Comunismo no.
Una de las noches que estábamos solos en la chabola que vivíamos en el rio Turia por encontrarse mi madre y la superiora ausentes en su trabajo rutinario de supervivencia, interrumpió nuestro sueño un estruendo de ráfagas de tiros y bombas. Asustados, salimos a la calle para ver qué pasaba. Nuestro asombro no tuvo límite al ver que unos hombres huían a toda prisa de los guardias civiles, estos corrían tras ellos disparando sus armas de fuego. Un guardia civil se percató de nuestra presencia y ordeno que entráramos en casa y no saliéramos hasta que avisara.
Aquella noche no pudimos dormir por el miedo y el estruendo de las armas de fuego.
Al día siguiente me acerqué al lugar de los hechos junto con otros curiosos. El cuadro que vi fue muy desagradable, sobre el suelo había varios cadáveres y la tierra estaba  empapada de sangre, al poco rato llego un camión y se los llevaron.
Vi como la guardia civil prendía fuego en la entrada de algunas cuevas que los de la construcción hacían en el río Turia para extraer graba, es de suponer que lo hacían para forzar la salida de los maquis que se negaban a rendirse.
Según comentaba la gente los maquis (Resistencia a la dictadura) se habían refugiado en las cuevas para asaltar la cárcel y liberar a los compañeros presos.
No dejaron que nos acercáramos demasiado, pero aunque solo era un niño pude ver lo suficiente para describir aquel cuadro tan desagradable.
Han tenido que pasar más de sesenta años para enterarme, que en el enfrentamiento que presencié en puente de Campanar murió un tal Chingalito cabecilla importante de esta organización guerrillera contra la dictadura del general Franco.
La superiora tenía un hermano preso en una cárcel llamada San Miguel de los Reyes. Según decía aquella mujer su hermano había combatido al mando del gobierno legal de la republica.
Algunas veces le pedía a mi madre que le acompañara a la cárcel para llevar algo de comida a su hermano cuando tenía visita. En una de las visitas le comunicaron que no volviera más que había fallecido. La pobre mujer se fue llorando y diciendo que lo habían matado. Nunca más volvió a ver a su hermano.





 Maquis, grupo guerrillero de resistencia al franquismo


                     

3 comentarios:

  1. Gracias por ilustrarnos. Jamás había escuchado de los Maquis. Saludos.

    ResponderEliminar
  2. Josan,tienes una manera de narrar esa época,que me parece haberla vivido,y como ya te comenté me erizo al leer las atrocidades que vivieron después de soportar la guerra, y ese niño compartiendo su inocencia con la barbarie de la época, sigo junto a ti
    un abrazo
    floria

    ResponderEliminar
  3. cierto es que los apresamientos ,se realizaban de forma algo indiscriminada,muchos de esos hombres y mujeres que solo hacian que defender su opinion, nunca llegaron a juicio,fueron enterrados en fosas comunes y sus familiares no tenian ni oportunidad de despedirse de ellos . pero tambien es sabido que a la puerta del cementerio de algemesi, se fusilaron a mucha gente que su unica culpa fue ser catolicos y practicantes.algunas de estas personas fueron de mi pueblo. y una de las personas que formaba el grupo de ejecucion fue la famosa PASIONARIA

    ResponderEliminar