lunes, 6 de septiembre de 2010

Capitulo XXXII. Amaneció un nuevo día para mi.


Ante el desastre que veían mis ojos quedé petrificado y me temblaba todo el cuerpo, finalmente reaccioné y empecé a llorar sin atreverme a dar ni un paso más, el espacio que antes ocupaba la habitación solo había lodo, y supuse que estaría enterrada mi esposa con nuestro bebe a punto de nacer.
Todo esto pensaba cuando se acercó una señora para decirme.
No llores hijo, tu esposa se ha salvado, vete al Bar Ramonet que allí esta.
No podría expresar con palabras la alegría que me causó aquella mujer, jamás recibí una noticia que me diera tanta satisfacción. Después de darle las gracias me dirigí corriendo al lugar indicado y vi a mi esposa llorando a medio vestir, pues solo llevaba puesto el pijama que utilizaba para dormir y una chaqueta de hombre que alguien le había dejado.
En aquel momento amaneció un nuevo día para mí y fui consciente de lo mucho que la amaba, y me prometí a mí mismo que siempre tendría mi apoyo  y nunca la dejaría sola compartiendo los momentos de felicidad o desolación que nos deparara el destino juntos.
Llorando y nerviosa me contó que estaba viva gracias a un hombre que al oír sus gritos se dirigió al lugar que se encontraba y la sacó de aquel mar de lodo.
Según palabras de mi esposa al oír a la gente gritar se despertó, y cuando intento levantarse detectó que el suelo estaba cubierto de agua. Sin llegar a vestirse intentó abrir la puerta de la calle para huir, pero no lo pudo conseguir al entrar una tromba de agua y tirarla al suelo, ante sus gritos acudió su salvador.
Abrazados y llorando nos dirigimos a casa de mi hermana Rosa.
Mi hermana trató de consolarnos y nos acogió durante varios días en su casa. Al día siguiente cuando mejoro un poco el tiempo volví de nuevo al lugar que antes ocupaba la vivienda antes de que se la llevara el agua.  
Imposible de recuperar nada, perdimos todo incluidos documentos, y quedamos solo con la ropa que llevábamos puesta.
No obstante, y ante la desgracia podíamos contar con el piso que nos había concedido la empresa en la que trabajaba, y aunque no teníamos muebles ni utensilios de cocina, ni si quiera ropa para cambiarnos, salimos adelante gracias a las ayudas de la antigua Sección femenina de Falange, Nacionales e Internacionales que fueron distribuidas entre los afectados según las pérdidas sufridas.
 Compramos muebles a plazos y empezamos una nueva vida en nuestra flamante vivienda esperando el nacimiento de mi hija Isabel.
En aquel tiempo todos mis hermanos vivían en Cataluña, teníamos buenas relaciones y nos visitábamos a menudo.
Mi hermano Domingo después de sufrir tantos avatares en su niñez le deparó suerte la vida al casarse con una buena mujer. En cuanto mi madre, continúo por un tiempo en Almería haciendo viajes esporádicos a Barcelona y viceversa. Como siempre durante el tiempo que permanecía en el pueblo engordaba un cerdo y hacía la matanza para llevar todo  a sus hijos a Barcelona. Como no me canso de repetir cuando se trataba de sus hijos todo era poco para ella.
Por un periodo de tiempo vivió con una de mis hermanas imposibilitada en una silla de ruedas en estado casi terminal; su mente no coordinaba y era incapaz de mantener una conversación normal con sus hijos, los hijos por los que  siempre lucho para sacarlos adelante, en su memoria solo le quedaban sus nombres y los llamaba insistentemente, obviamente vino al mundo solo para sufrir, en la actualidad la recuerdo con amor y mi mente no para de procesar aquellos recuerdos lejanos en el tiempo como si de una película se tratara. Visualizo su sufrimiento y pienso en la mujer que me dio la vida y que tanto añore. No obstante, intento hacerme el fuerte y trato de acallar recuerdos que perturban mi mente y no logro desterrar aunque lo intente. Pero creo que de nada me sirve reprimirlos y negarlos afirmando que no existen. Solo puedo observarlos sin dejarme arrastrar por ellos, ya que algo en mi interior me dice que aleje esas lágrimas que están a punto de aflorar de mis ojos, y aunque me resisto no lo consigo y me dejo llevar por mis sentimientos.

 

 

1 comentario:

  1. JOSAN, ESTÁS ENTRE DOS MUJERES MARAVILLOSAS TU MAMÁ, Y TU ESPOSA, SIEMPRE SE DICE QUE EL HOMBRE BUSCA PARA COMPARTIR SU VIDA,ALGUIEN QUE LE RECUERDE A SU MADRE Y TU LO HAS CONSEGUIDO,SON FUERTES, CONTENEDORAS,Y LLENAN DE AMOR TODO LO QUE LAS RODEA,HABRAS TENIDO MALA SUERTE,PERO QUIZAS ESE DILUVIO ARRASÓ LAS DESDICHAS PASADAS, YA TIENES NUEVO HOGAR Y UN HIJO AL LLEGAR, TE DIRÉ,MIENTRAS LEIA MI PIEL ERA LA DE TU ESPOSA,SENTÍ FRIO,MIEDO,TODAS LAS SENSACIONES QUE ESA FUTURA MADRE SENTIA, ES UNA GRAN MUJER, TE FELICITO,POR HABER AÑORADO A TU MAMÁ, Y SER UN EXELENTE ESPOSO,TIENE QUE RECORDAR A TU MAMÁ COMO LA PERSONA QUE FUE Y AHORA SOLO RODEARLA DE AMOR,ESOS TRISTES RECUERDOS TE ACOMPAÑARAN SIEMPRE ,SOLO TIENES QUE APREDER A CONVIVIR CON ELLOS,
    UN ABAZO
    FLORIA

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